Mes: octubre 2012

El Pez En El Agua- Mario Vargas Llosa

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El libro muy interesante que merece ser leído, aquí apunto algunas partes que me parecieron mas importantes para lo que quiero mostrar, luego estaremos poniendo mas apuntes y haciendo los comentarios respectivos…

Pero a la hora de la votación, esto peso menos en los sectores populares que la presencia entre nosotros de caras y nombres que habían perdido credibilidad por su actuación política pasada. Y, de otro lado, fue candoroso de parte creer que los peruanos votarían por ideas. Votaron, como se vota en una democracia subdesarrollada, y, a veces, en las avanzadas, por imágenes, mitos, palpitos, o por oscuros sentimientos y resentimientos sin mayor nexo con la razón. Pag 66

Ya metido en la candela, en esas reuniones tripartitas hice un descubrimiento deprimente. La política real, no aquella que se lee y escribe, se piensa y se imagina- la única que yo conocía-, sino la que se vive y practica día a día, tiene poco que ver con las ideas, los valores y la imaginación, con las visiones teleologicas- la sociedad ideal que quisiéramos construir- y, para decirlo con crudeza, con la generosidad, la solidaridad y el idealismo. Está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones, mucho calculo, no poco cinismo, y toda clase de malabares. Por que el político profesional, sea de centro, de izquierda o de derecha, lo que en verdad lo moviliza, excita y mantiene en actividad es el PODER, llegar a él, quedarse en él o volver a ocuparlo cuanto antes. Hay excepciones, desde luego, pero son eso: excepciones. Muchos políticos empiezan animados por sentimientos altruistas- cambiar la sociedad,conseguir la justicia, impulsar el desarrollo,moralizar la vida pública-, pero en esa practica menuda y pedestre que es la política diaria, esos hermosos objetivos van dejando de serlo, se vuelven tópicos de discursos y declaraciones- de esa persona publica que adquieren y que termina por volverlos casi indiferenciables- y, al final, lo que prevalece en ellos es el apetito crudo y a veces inconmensurable de poder. Quien no es capaz de sentir atracción obsesiva, casi física, por el poder, difícilmente llega a ser un político exitoso. Pag 71

Lo peor era la ceguera que esta actitud revelaba sobre lo que ocurría a nuestro alrededor. A mediados del 1989, los atentados se multiplicaban a lo largo y ancho de nuestro país y, según el gobierno, habían causado ya dieciocho mil muertos. Regiones enteras- como el Huallaga, en la selva y casi todas las alturas de los andes centrales- estaban poco menos que controladas por sendero luminoso y el movimiento revolucionario tupac amaru. La política de Alan Garcia había volatilizado las reservas y las emisiones inorgánicas anunciaban una explosión inflacionaria. Las empresas trabajaban a la mitad y a veces a la tercera parte de su capacidad instalada. Los peruanos sacaban su dinero del país y los que encontraban trabajo en el extranjero se marchaban. Los ingresos fiscales habían descendido tanto que padecíamos un derrumbe generalizado de los servicios públicos. Cada noche en las pantallas del televisor mostraban escenas patéticas de hospitales sin medicinas ni camas, de colegios sin carpetas, sin pizarras, y a veces sin techos ni paredes, de barrios sin agua sin luz, de calles cubiertas con basuras, de obreros y empleados en huelga, desesperados por la caída en picada de los niveles de vida. Y el frente democrático PARALIZADO POR EL REPARTO DE LOS MUNICIPIOS…pag 74

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